Procesion de Los Ciros

Desde el siglo  XIII  el Statutum  Potestati  imponía a todos los ciudadanos de participar con un cirio en la  mano a la  Procesión en honor de San Jacopo, eximiendo los niños, los pobres, los enfermos y los viejos.

Todos los habitantes de la ciudad  y del suburbano tenían que participar con cirios encendidos y precedidos por los estandartes de los respectivos Barrios.

Por orden llegaban: los miembros de las once corporaciones de artes y oficios, los representantes de los municipios vecinos y amigos  acompañados  de heraldos,  músicos  y bufones, las rapresentancias  de las instituciones públicas de caridad, el alcalde con su corte, el tribunal municipal con trompetistas.las casas religiosa y el Obispo.